Reseña: The Electric Mess - The Beast Is You (Soundflat Records, 2018)




Uno de los principales problemas del rock & roll es la continuidad, por lo que de la misma manera en que de forma constante nacen promisorios nuevos proyectos, suelen desaparecer con la misma frecuencia o sus integrantes simplemente pierden el interés en desarrollar su trabajo y se enfocan en otras actividades.

Pero siempre existen excepciones y dentro del terreno del garage-punk, uno de los conjuntos más regulares de los últimos tiempos y con actividad constante por todo el planeta es el quinteto neoyorquino The Electric Mess.

El grupo surgió hace poco más de una década en los barrios bajos y pluriculturales de una de las ciudades más importantes de Estados Unidos, pero desde su nacimiento sus integrantes se han enfocado de lleno en el proyecto y no han parado, por lo que ya cuentan con una abundante discografía y giras internacionales.

Mientras que en el 2014 se publicó su álbum House On Fire (recomendamos leer nuestra reseña), ahora el combo está de regreso con su cuarto LP, titulado The Beast Is You, que al igual que el anterior fue editado por el afamado sello alemán Soundflat Records.

En primer lugar, lo que se agradece es que Esther Crow (voz), Dan Crow (guitarra), Oweinama Biu (teclados, guitarras, voz), Derek Davidson (bajo) y Alan J. Camlet (batería) son unos aferrados que no tienen la más mínima intensión de cambiar, por lo que su nuevo trabajo suena exactamente a los anteriores y presenta una combinación de garage-punk flamable con mucho fuzz y unos pegajosos coros que hacen recordar a los Ramones.

De igual forma, se debe destacar el trabajo vocal de Esther, quien cuenta con un estilo que hace recordar a una Nico sin los Velvet Underground pero enojada, aunque en cuanto a imagen está más cercana a una Debbie Harry en su etapa del CBGB.

En cuanto al material, presenta 13 composiciones feroces en las que no hay espacio para descansar los oídos porque todas son potentes golpes que prometen noquear de forma instantánea gracias a su combinación de sencillos pero efectivos riffs de guitarra junto a una frenética guitarra y un hipnótico teclado que se encarga de unir todos los elementos.

Desde el primer instante con la abridora "Disconnected", la fiesta está garantizada, la cual continúa con "We're Gonna to Crash" que en poco más de dos minutos promete reanimar muertos gracias a las inyecciones de energía que muestra. Más adelante hace su aparición "You're My Overdrive" en la que ahora Oweinama se encarga de llevar el papel protagónico en la voz, para finalmente llegar a "Yes Future", un sereno tema con el que concluye la travesía sonora.

Después de 40 minutos la fiesta concluye, aunque si se tiene en consideración el ritmo de trabajo de los integrantes de The Electric Mess, no será necesario esperar demasiado para su siguiente lanzamiento porque la constancia y regularidad siempre han estado presentes en la banda.


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