Reseña: The Cutthroat Brothers - Taste For Evil (Hound Gawd! Records, 2019)




Cuando estás es búsqueda de componer música nueva, no necesariamente significa que quieras sonidos del futuro. En ocasiones lo mejor es tomar lo que ya hicieron otros y evitar todo tipo de complicaciones. Al menos en el caso del rock & roll resulta muy complicado pensar que en la actualidad se pueda crear algo realmente novedoso.

Fue con un pensamiento similar que en el 2018 nació el dueto The Cutthroat Brothers. La mayor peculiaridad es que ambos integrantes son barberos en la vida real. Pero a pesar de llevar una vida tradicional bastante normal, en el fondo son unos apasionados de los sonidos grasosos y salvajes de bandas como The Cramps, The Gun Club y The Sonics.

De esta manera, para romper con la monotonía que significa afeitar y cortar el pelo a desconocidos, la pareja conformada por Jason Cutthroat (voz, guitarra) y Donny Paycheck (batería) ofrece música con la que cualquiera se puede identificar.

El resultado de su sonido es tan sencillo como su formación. Ambos integrantes buscan alejarse lo más posible de la tecnología al momento de componer y grabar. Para ejecutar rock & roll lo único que necesitan son sus instrumentos  y mucha actitud.

Por otra parte, en realidad no son del todo unos novatos. Al menos en el caso de Donny, hace más de 25 años fue unos de los fundadores de Zeke. Aunque al final se salió de la banda para convertirse en un barbero profesional.

Pero ahora la pareja presenta su segundo álbum que además tiene una sorpresa. El productor del material es Jack Endino, famoso porque vivió el apogeo del grungedentro de su currículum ha trabajado con grupos como Nirvana, Soundgarden, Green River, U-Men, Tad, Screaming Trees y Mono Men.

En este caso, el binomio compuso 10 canciones en las que hablan de sangre, demonios, drogas y sexo, todo musicalizado con rock & roll, blues y punk. Para complementar el concepto, ambos integrantes se presentan en cada uno de sus conciertos con ropa manchada de sangre como si en realidad fueran unos barberos asesinos.

El trabajo abre con "Taste For Evil", una pieza corta de duración pero en la que se escucha una fuerte influencia de The Immortal Lee County Killers y The Quadrajets. Lo único que se necesita es una batería furiosa y una guitarra con distorsión para empezar con las lecciones de rock. Por su parte, "Wrong" tiene el espíritu campirano y diabólico del ZZ Top de los setenta. A su vez, "Medicine" es la muestra más cercana al punk gracias a su muy corta duración y lo directo de su sonido.

No existen sorpresas ni mensajes ocultos. Lo que se puede esperar de dos personas con una guitarra eléctrica y una batería es lo que se obtiene. Se trata de música tan sencilla y directa que simplemente busca imitar los inicios del rock & roll.



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