Reseña: Telekrimen - Culto A Lo Imbécil (Slovenly Recordings / Música Para Locos Records, 2019)




Con dos décadas de trayectoria, los amos del budget rock en México presentan su álbum más oscuro y deseperanzador

El sobrepoblado Valle de México, con sus crecientes índices de violencia y cielos cada vez más contaminados fue el lugar en el que exactamente hace dos décadas nació Telekrimen. Se trata de uno de los híbridos musicales más sui generis que ha nacido en nuestro país y pese a todas las adversidades, continúa más activo que nunca.

En un inicio se trataba de un joven trío inclinado hacia la música surf con piezas instrumentales en las que hacían referencias a los zombies y viejas caricaturas. Pero con el transcurrir de los años y gracias a algunos cambios de integrantes también se presentaron notorias transformaciones sonoras. 

En la actualidad Telekrimen se ha posicionado como una de las agrupaciones más representativas del garage-punk en México. Su estilo sucio, distorsionado, demacrado y pesimista es su mejor carta de presentación.

En su álbum El Rey de los Incendiarios (recomendamos leer nuestra reseña), publicado en 2012, es donde se aprecia el cambio musical con respecto al presente de la banda. Ahora, con su quinto  LP recién editado por Slovenly Recordings y Música Para Locos Recordseso se ratifica e inclusive se aprecia un sonido mucho más oscuro y desquiciante.

Con apenas ocho canciones, Culto A Lo Imbécil es un reflejo de lo que significa vivir en uno de los países más violentos del mundo. Pese a las buenas intensiones y las promesas de la clase política, la realidad es que México parece ser un pozo sin fondo y la banda sonora que se puede escuchar mientras llega el apocalipsis es la obra más reciente de Telekrimen.

Mientras que en el pasado la frase "si está podrido está muy bien" se convirtió en el slogan de todas las presentaciones de la banda, ahora "ni esperanza ni futuro" parece ser el nuevo mantra con el que se les relacionará. Se trata del título de la pieza con la que abre su nuevo material y en la que se aprecia un rock & roll tradicional que de inmediato abre paso a "Richman Holocausto", mucho más cercano al budget rock que caracterizó a The Mummies y Supercharger.

Dentro del trabajo destaca "Magia Negra", una canción instrumental que varias veces se ha escuchado en los conciertos recientes del combo. Las guitarras capaces de hipnotizar a una serpiente se combinan con la furia de un teclado que está a punto de sufrir un infarto.

En contraparte, "Jeremías" se distingue del resto por sus casi ocho minutos de sonidos psicotrópicos y taquicardias auditivas. Todos los músicos se transforman en el Padre Karras y están en búsqueda de practicar su siguiente exorcismo. 

No, las bocinas no se descompusieron ni la computadora tiene fallas, se trata del nuevo álbum de Telekrimen en el que importa más la actitud que la perfección. Aunque sea reducido en el número de canciones, el trabajo resulta congruente con respecto al mensaje que la agrupación ha manejado durante los últimos años.


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